INAC apuesta por revertir la caída del rubro ovino
Scayola, con una extensa trayectoria previa en la industria frigorífica y especialmente vinculado al procesamiento del ovino, dijo que “este presidente, el primer día que vino, vino con un compromiso muy fuerte de trabajar en el rubro” y destacó que “desde el primer día de nuestra gestión dijimos que nosotros no vamos a seguir mirando en forma indiferente cómo sigue cayendo”.El titular de INAC indicó que “además de que Uruguay tiene un nombre excelente en la venta de carne ovina en el mundo, este es un rubro relevante porque es de rápida reacción, es un rubro ideal para pequeños productores y es un rubro que arraiga en el campo”, sostuvo, al explicar por qué la actual presidencia decidió “poner toda la carne en el asador para revertir esa tendencia y para que este rubro empiece un camino de crecimiento y de recomponer el lugar que supo tener”.Una trayectoria negativa de más de un cuarto de siglo no se corrige en el corto plazo, pero entiende que el país tiene la necesidad de iniciar un proceso estructural para lograr interrumpir esa trayectoria. En este sentido indicó que se ha conformado un grupo de trabajo interinstitucional que involucra a INAC, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), con el objetivo de diseñar y ejecutar un plan de trabajo común.“Armamos un equipo de trabajo con gente del Ministerio de Ganadería, con el ingeniero Gustavo Garibotto, con la vicepresidenta del INIA, Dra. Carolina Viñoles, con el equipo de INAC, y tenemos un plan de trabajo y vamos a trabajar fuerte en el rubro ovino”, explicó. La intención, según el presidente de INAC, es integrar progresivamente a otros actores relevantes del sector, como el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y las gremiales, para construir una estrategia compartida.Parte del diagnóstico de la situación del rubro, tiene como premisa el prestigio internacional del país como productor de carne ovina de calidad, sin embargo es claro que la imposibilidad de ingresar al mercado de la carne con hueso es un grave problema para el rubro. En este sentido, Scayola reconoció que “desde el punto de vista de la comercialización en el mundo del rubro ovino, Uruguay tiene una dificultad, y es que como vacunamos a los vacunos por la aftosa, en el mundo no nos habilitan los mercados de ovino con hueso”, convirtiendo esto en una de las principales barreras sanitarias.La imposibilidad de acceder a mercados con carne ovina con hueso tiene consecuencias directas sobre el precio y la competitividad, según el presidente de INAC. “Lamentablemente en el mundo se comercializa los cortes con hueso del ovino y es donde se obtienen los mejores precios” indicó. Frente a ese escenario, recordó que Uruguay supo abrir un camino alternativo mediante la figura del compartimento ovino, validada por Estados Unidos en el pasado.“Allá por 2015–2017, cuando yo estaba en la industria, trabajábamos muy fuertemente para lograr, a través de la figura del compartimento ovino, que el mercado de Estados Unidos nos habilitara la exportación de carne ovina con hueso”, recordó. Sin embargo, cuestionó la falta de continuidad institucional a ese proceso. “Lamentablemente, desde 2017 hasta 2025 no se hizo ninguna otra gestión en esa línea”, afirmó.En este sentido recordó que en el mes de octubre, junto al ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, se inició una gira clave por México. “Lo primero que hicimos en octubre fue invitar al ministro de Ganadería y viajamos a México a transmitir nuestro interés, porque es un mercado relevante, de que nos habilite la carne ovina con hueso”, explicó Scayola. El interés no es casual, el mercado mexicano tiene la demanda específica de animales adultos que resulta estratégica para la producción en Uruguay.“México es un mercado ideal para la venta de ovino adulto, y eso es muy relevante porque hay que comercializar todas las categorías. Si los productores no logran vender el ovino adulto, el sistema no cierra”, sostuvo. Según relató, la respuesta inicial de las autoridades mexicanas fue prudente, debido a su relación comercial con Estados Unidos y a las consideraciones sanitarias vinculadas a la fiebre aftosa. Sin embargo, la validación previa del compartimento por parte de Estados Unidos cambió el escenario.“Nosotros íbamos con la carta de presentación de que Estados Unidos ya había aceptado esa solución y que validaba la figura de los compartimentos ovinos. Y ahí la respuesta de los mexicanos fue: ‘ah, bueno, si Estados Unidos lo validó, va a ser mucho más fácil el trámite de habilitación en México’”, relató Scayola.A partir de la consolidación de este paso, la hoja de ruta diseñada por INAC busca replicar el mismo esquema de negociación en otros mercados estratégicos. “INAC ya se puso en contacto y ha empezado a conversar con la embajadora de Canadá en Uruguay y vamos a hacer exactamente la misma gestión”, explicó el presidente. El argumento será idéntico, la validación sanitaria por parte de Estados Unidos y México como base para avanzar.“Decirles: señores, entendemos que ustedes pueden tener dudas sanitarias por la vacunación contra la aftosa en Uruguay, pero mire, con Estados Unidos logramos esta solución y además México la aceptó. Entonces queremos negociar con ustedes para que Canadá lo acepte”, detalló. De concretarse ese avance, “ya tenemos una carta de presentación fuertísima para ir a negociar exactamente los mismos términos con Europa”, afirmó.Scayola fue crítico con la falta de iniciativas en los últimos años. “Respecto al rubro ovino, en los últimos años no se hicieron demasiadas gestiones para la habilitación de mercados”, señaló, al tiempo que insistió en que la actual gestión asumió esa carencia como un desafío central. El objetivo final es acceder a mercados de alto valor, donde la carne ovina con hueso y de calidad diferenciada tenga un reconocimiento acorde a su potencial.La estrategia de INAC no se limita a la apertura de mercados en el exterior. Uno de los ejes centrales del plan de trabajo es la transparencia y la diferenciación por calidad dentro de la cadena. En ese sentido, Scayola confirmó una decisión largamente postergada de la instalación de cajas negras en las plantas ovinas. “Se suspendió todo el proceso de instalación de cajas negras en los frigoríficos, y en el caso de las plantas del rubro ovino no se habían puesto. INAC ya decidió poner cajas negras también en el ovino”, anunció.La medida busca dotar al sector de mayor confiabilidad y trazabilidad, alineándolo con los estándares que ya rigen en el rubro vacuno. “Tenemos la firme determinación de certificar la calidad, de que cuando decimos que estamos vendiendo cordero, se esté vendiendo efectivamente cordero y no una oveja disfrazada de cordero”, enfatizó Scayola.En esa misma línea, INAC proyecta avanzar hacia una tipificación automática de los ovinos, similar a la que ya se aplica en bovinos. “En el caso del vacuno, toda la tipificación de los animales se hace en forma automática, con cámaras. Vamos a ir a una tipificación automática también para poder clasificar por calidad los animales en cada una de las plantas”, explicó.Scayola indicó que “cuando hablo de tipificación, hablo de la clasificación de los distintos animales para, en función de las condiciones de cada animal, diferenciar por calidad y poder vender un producto de calidad en el exterior”. En paralelo, INAC trabaja en la certificación del cordero uruguayo, en coordinación con el SUL, como un sello distintivo que respalde esa estrategia.Otro componente crítico del plan es la sostenibilidad del sector industrial en el rubro. El presidente de INAC reconoció que varias plantas ovinas atraviesan dificultades. “Tenemos que lograr tener plantas ovinas que no cierren, porque ahí tenemos mano de obra especializada”, advirtió. En ese sentido, señaló que INAC ya está trabajando con plantas en situación compleja, como el caso de Bamidal, y con otras que enfrentan problemas similares.En este sentido dijo que “en octubre, en Europa, me reuní con un par de inversores internacionales, productores de ovino que podrían querer instalarse en Uruguay”. Para el titular de INAC, la llegada de nuevos actores productivos puede contribuir a dinamizar el rubro, siempre que se inserten en un marco de reglas claras y objetivos compartidos.En este contexto, “el mensaje que le tenemos que mandar a los productores de ovino en este momento es que pueden tener la confianza de que desde esta nueva gestión no vamos a dejar una cosa sin hacer en pro del rubro”, afirmó. Si bien evitó promesas de resultados inmediatos, insistió en la necesidad de una mirada de mediano plazo. “No puedo asegurar que esto se modifique de un año para otro, pero vamos a poner toda la carne en el asador para que en estos cinco años se note un cambio de tendencia”, sostuvo.Scayola apeló también a la memoria histórica del sector. “Uruguay, luego de Australia y Nueva Zelanda, fue en su momento el tercer exportador de carne ovina a nivel mundial. El cordero uruguayo en la churrasquería de San Pablo tiene un nombre de relevancia”, recordó, como argumento para no resignarse a la pérdida de protagonismo. “No nos podemos dar el lujo de dejar que este rubro siga en caída, y no lo vamos a hacer” señaló.En los próximos días, Uruguay estará participando, a través del stand de INAC en la feria internacional Gulfood, en Medio Oriente, una zona del mundo que ha sido relevante para las exportaciones en 2025. Scayola explicó “en estos mercados estamos habilitados hace muchísimos años para el ovino, pero tenemos un competidor muy fuerte y muy cercano, que es Australia y Nueva Zelanda”, señaló.El presidente de INAC recordó que “desde el 2001, el mercado árabe se caracterizaba por comprar carcasas de animales muy livianos y a precios muy baratos. No estaban buscando calidad, estaban buscando un producto estándar”. En ese marco, la estrategia en Gulfood apunta más a consolidar presencia que a esperar resultados inmediatos.“No vamos a lograr grandes cambios en esta feria, sino simplemente seguir marcando la presencia y seguir diciendo que Uruguay es un jugador relevante en el ovino”, afirmó. INAC duplicó el tamaño de su stand e incorporó un restaurante donde se sirven cortes vacunos y ovinos, con degustaciones para potenciales clientes. La idea es reforzar la imagen país y el posicionamiento del producto, aun en mercados donde la competencia es intensa.Scayola advirtió que los buenos números recientes en Medio Oriente y Norte de África responden a factores coyunturales. “Cuando vemos exportaciones relevantes en esa zona, se deben a un impulso temporal desde Israel, que ha comprado grandes volúmenes y a buenos precios”, explicó. Sin embargo, aclaró “esas compras a veces están y a veces no están”.Para el presidente de INAC, “lo que tenemos que desarrollar es tener materia prima, tener industria, tener estándares de calidad y trabajar violentamente para acceder a los mercados de mayores precios: México, Estados Unidos, Canadá y Europa”. Solo así, sostuvo, Uruguay podrá competir en el segmento de cortes de alta calidad, donde el valor agregado justifica la inversión y el esfuerzo productivo. Scayola recordó que los plazos son largos, pero el desafió es lograr un cambio estructural para el rubro.
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